Los dueños de las alcantarillas. Se apropiaron de las fábricas abandonadas bajo la ciudad y trafican recursos y materiales. Pelean con drones, ácido y misiles.
«El orden no se discute; se impone desde el cenit.»
Los que ponen las reglas. Gobiernan cada estado desde torres y cúpulas flotantes, lejos de las toxinas. Sus máquinas blancas y doradas disparan luz pura.
En 2172, cuando los ricos se encerraron bajo el mar, una brigada de soldadores y mecánicos del Distrito 725 se quedó. Recorrieron la superficie levantando cúpulas de emergencia y salvaron a miles.
Treinta años después, el 725 es el barrio más denso, rebelde y respetado de los Bajos: talleres de soldadura, chatarra militar y neón, donde todos saben usar una llave inglesa antes de los diez años.
No trafican, no saquean y no le deben nada al Consorcio. Arman sus punkbots a mano, pieza por pieza, y pelean limpio aunque las peleas del Circuito estén arregladas.
En el Circuito pelean en escuadra: dos o tres bots medianos que se cubren entre sí, con balística cinética, neutral contra todos los elementos.
Elemento
Cinético
Territorio
El Distrito 725, en los Bajos
Doctrina
La Escuadra
Arsenal
Ametralladoras, garras y escudos
Fiorella Ignazzi Mecánica del Distrito 725
Facción destacada Carroñeros del Páramo
Lo que cruza el páramo se paga
Cuando la élite se encerró bajo el mar y las cúpulas se llenaron, miles quedaron afuera, en el desierto. Sobrevivieron, pero no salieron iguales.
El calor extremo y el aire tóxico les cambiaron la piel: generación tras generación, los humanos del páramo desarrollaron escamas leves, ojos amarillos y uñas duras como garras. Siguen siendo humanos, pero el desierto los marcó.
Viven en caravanas nómadas fuera del perímetro de las cúpulas. No fabrican: toman. Emboscan convoyes, caravanas y viajeros, y se llevan agua, provisiones, combustible y cada pieza que se pueda soldar a un buggy.
En el Circuito pelean como en el desierto: en manada, rápidos y con fuego. Bots chicos y livianos que rodean, embisten y desaparecen antes de que el enemigo apunte.
Elemento
Térmico
Territorio
El Páramo
Doctrina
La Manada
Botín
Agua, provisiones y chatarra
Rhazek Jefe de los Carroñeros del Páramo
Erica Cabeza del Culto Criogénico del Abismo
Facción destacada Culto Criogénico del Abismo
Donde llega el hielo, nada se saquea
El fallo de los sistemas criogénicos de 2172 no solo expulsó al Culto de las cúpulas submarinas: desató una glaciación que sube desde las fosas y no se detiene.
Mientras la superficie se cocina, el hielo conserva lo que el resto del mundo agotó: agua dulce, acuíferos limpios, bosques y semillas dormidos bajo la escarcha. El Culto se nombró su guardián.
Su territorio no tiene fronteras fijas: avanza junto con el glaciar. Cada kilómetro que gana el hielo es un kilómetro más que el Culto protege de saqueadores, corporaciones y carroñeros.
En el Circuito pelean como el hielo: uno solo, enorme y sin apuro. Titanes que congelan el código del enemigo y le roban el calor hasta frenarlo.
Elemento
Criogénico
Territorio
El Glaciar y las fosas
Doctrina
El Coloso Solitario
Custodian
Agua, bosques y semillas
Facción destacada Vanguardia Clandestina
Lo que arriba se raciona, abajo se consigue
Debajo de los Bajos hay otra ciudad: kilómetros de alcantarillas, líneas de metro abandonadas y fábricas que quedaron enterradas cuando Vértice creció encima.
La Vanguardia Clandestina se apropió de esas fábricas y las volvió a encender a escondidas. Filtran agua, mezclan químicos, recuperan chatarra y arman repuestos donde ninguna cámara del Consorcio llega.
Viven del tráfico: mueven recursos y materiales hacia arriba y hacia abajo de la ciudad. Lo que el Consorcio raciona, la Vanguardia lo consigue por debajo, siempre con un precio.
En el Circuito pelean como en los túneles: enjambres de drones livianos que pican desde lejos con ácido y misiles, se reparan entre sí y desaparecen.
Elemento
Corrosivo
Territorio
Alcantarillas y fábricas
Doctrina
El Enjambre
Negocio
Tráfico de recursos
Drenko Jefe de las alcantarillas
Lina Alcalde de Vértice
Facción destacada El Consorcio Vértice
Las reglas se escriben desde arriba
Cuando la tierra se volvió tóxica, el Consorcio no bajó al barro: subió. Hoy vive en torres elevadas, plataformas voladoras y cúpulas flotantes, muy por encima de las nubes ácidas.
Desde ahí pone las reglas en cada estado. Las leyes, el precio del agua, quién recibe energía y quién no: todo se decide en salones dorados que nunca tocaron el suelo.
Sus cúpulas flotantes heredaron la asepsia de las viejas cúpulas submarinas. Abajo quedan el óxido, las toxinas y la gente que tiene que cumplir lo que se firma arriba.
En el Circuito pelean como gobiernan: de lejos y con estilo. Una pareja de máquinas grandes, blancas y doradas, con escudos y armas de luz que no necesitan acercarse.
Elemento
Láser
Territorio
Las Alturas y las cúpulas flotantes
Doctrina
La Guardia de Élite
Controlan
Leyes, agua y energía
Facción destacada Cúpulas Submarinas
Arriba se ahoga el mundo; abajo, respiramos
En 2172, mientras la superficie se llenaba de toxinas, los humanos de más alto rango compraron su salida: se fueron a vivir debajo del agua, en cúpulas herméticas construidas en las fosas oceánicas.
Allá abajo hay aire limpio, agua fría y el lujo de antes del colapso. Treinta años después siguen ahí, lejos de la catástrofe y de la polución que dejaron atrás.
No volvieron a vivir arriba. Suben solo en incursiones: salen del mar, toman lo que sus cúpulas necesitan y vuelven a hundirse antes de que nadie pueda seguirlos.
En el Circuito pelean como depredadores del abismo: en jauría, rápidos, con arpones y descargas eléctricas que paralizan a la presa antes de rematarla.
Elemento
Eléctrico
Territorio
Las fosas oceánicas
Doctrina
La Jauría
En la superficie
Solo de incursión
Tritón Al frente de las incursiones submarinas
Errante del Vacío Mercenario a veces, neutral casi siempre
Facción destacada Sindicato Singularidad · El Vacío
Buscaron la respuesta y el vacío respondió
Empezaron como científicos que querían resolver los problemas de la física y entender la singularidad. En algún punto cruzaron un límite, y la ciencia los corrompió.
Hoy están por todos lados y en ningún lugar fijo: son errantes y misteriosos. Aparecen en una arena, en un mercado o en medio del páramo, y desaparecen antes de que alguien entienda qué buscaban.
Son muy poderosos y casi nunca toman partido. No se meten en los conflictos de los humanos ni de las facciones, salvo que algo los alcance indirectamente.
Pero no todos son tan neutrales: algunos fueron contratados por otras facciones como mercenarios. En el Circuito, un Errante de tu lado puede cambiar una guerra.
Elemento
Vacío
Territorio
Ninguno: están en todas partes
Doctrina
Los Titanes
Bando
Neutrales, salvo contrato
Pilotos del Circuito
Cinco pilotos por bandera
Cada facción tiene sus cinco pilotos. Quiénes son y en qué se especializa cada uno.